-
#BreadChallenge
Amateur
Inspiración
Brioche clásico francés, adaptado a circunstancias reales. Me fui arriba e hice dos para darle al vecino.Cuando leí los puntos del desafío, quise hacer un señor pan. Elegante, fuerte, serio.
Pero parece que su madre (la masa) estaba de vacaciones y no tenía ninguna intención de activarse como cuando toca sacar un “pan serio”. Así que aquel pan solemne se quedó en intento… y en su lugar apareció un brioche traviesillo, que para relajarse ha necesitado bastantes más masajes de los que me merezco yo cuando me voy de vacaciones.
Con la masa madre fuera de juego, no quedó otra que cambiar el enfoque: menos pan serio, más pan ocioso… ¿por qué no?
Al final, el reto no era solo hacer pan, sino adaptarse. Y este brioche, con todo su carácter, es justo eso: resultado de insistir, ajustar y no rendirse cuando la masa decide ir por libre.
Tipo de harina (Empezamos bien 😅)
Primera confesión: este tipo de pan suele pedir harina de fuerza para conseguir una miga rica y bien estructurada.
Yo no tenía. ¿Solución? Convertirlo en un desafío dentro del desafío.
Así que tocó compensar con técnica: amasado consciente + reposos para favorecer el desarrollo del gluten. También lo llamo insistir con cariño.Técnica de amasado
Amasado intercalado con reposos (amasar–relajar–amasar), como a ti te gusta cuando te vas a la playa.Buscando elasticidad pero sin sobrecalentar la masa. La clave fue escucharla más que mirarla: cuando empezó a volverse suave, elástica y manejable, supe que ya estaba donde tenía que estar. (Esto no sólo aplica a los panes).
Fermentación
Fermentación directa con levadura.Primera fermentación en bol hasta duplicar volumen (más observación que cronómetro).
Después, formado en tubo/rollo y al molde para la segunda fermentación, hasta alcanzar el borde. Aquí es donde el brioche deja de ser promesa y empieza a ser realidad.
Estructura
El objetivo, sin harina de fuerza, fue lograr una miga tierna pero con cierta estructura. El enrollado ayudó a generar capas suaves y un alveolado fino, clásico del brioche, aunque con un carácter más rústico. No perfecto, pero muy honesto.Cocción
Horneado a 180°C durante 25–30 minutos. Buscando ese equilibrio entre exterior dorado e interior tierno. Ese momento en el que el olor te hace cuestionar seriamente tu autocontrol.Receta
-
350 g de harina (mejor de fuerza o mixto)
57 g de azúcar
70 g de mantequilla
2 huevos
10 g de levadura
3 g de sal
~55 g de leche
Antonio Salvador Moreno Carretero, Lana Mihajlović and 3 others4 Comments-
Level:
Scoolinary Team
¡Hola Edgar! Hay algo muy potente en cómo cuentas el proceso, se nota ese momento de adaptación cuando la masa no responde como esperabas, y aun así decides seguir y reinterpretar el resultado. Ese brioche habla justo de eso: técnica, sí, pero también criterio y flexibilidad. La miga se ve tierna, el brillo de la corteza muy bien logrado, y el formado aporta personalidad, incluso con esas limitaciones de harina.
¿Es el primer reto al que te unes? ¿Qué te llevó a sumarte a este en especial y a apostar por un brioche en lugar de un pan más “clásico”?
1-
@soldamiani Hola sol!
Gracias por tu aportación. Sí! este ha sido el primer reto que he conseguido completar.
He estado cerca de unirme a otros retos anteriores que me parecían MUY interesantes, pero no terminaba de ver claro el resultado que llegaba a conseguir (y me arrepiento de ello). En esta ocasión, decidí dar el paso y participar, tanto por aportar como por vivir una nueva experiencia.Este reto, en el que estuve a punto de renunciar (una vez más), ha sido 100% un aprendizaje. Me ha abierto aún más ideas y caminos para seguir trabajando en ello.
En particular, el pan es un área en la que he empezado a trabajar este año a nivel de I+D, apoyándome en algunos libros y exploración personal del tema. Mi idea inicial era trabajar con masa madre, pero este mes no terminó de arrancar como esperaba, y eso me llevó a replantear el enfoque y optar por otro tipo de pan.
Por qué brioche?
Porque es un pan que gusta a todo el mundo. Es versátil, ligeramente dulce, funciona muy bien tanto en elaboraciones dulces como saladas, y en restaurantes top tiene muchísimo potencial. Es un tipo de pan que, por sí solo, ya aporta identidad al plato, y además permite jugar con formas y aplicaciones muy variadas.
Ahora tengo algunas ideas TOP en desarrollo que giran en torno al brioche (sobretodo en contrastes dulce – salado). Por ahora son solo ideas, en fase “no tocar todavía o explota”, y las compartiré con la comunidad cuando estén más maduras.Saludos!
-
Level:
Scoolinary Team
@edgargr360 Edgar, qué gusto leerte así, se siente ese momento en el que uno decide dejar de esperar “el pan perfecto” y empieza a cocinar de verdad, con lo que hay y con lo que pasa.
Y ojo, porque ese cambio de enfoque que hiciste no es menor. Pasar de masa madre a levadura, ajustar técnica por falta de harina de fuerza… eso ya es criterio. No es improvisar, es saber hacia dónde empujar la masa para que juegue a tu favor. Y en brioche, que es exigente por naturaleza, eso tiene aún más mérito.
Además, algo que mencionas me parece clave: pensar el pan como parte del plato. Ese enfoque más gastronómico, casi de I+D, abre un mundo. El brioche ahí tiene muchísimo recorrido, sobre todo en esos contrastes dulce-salado que comentas… suena a que vienen cosas interesantes 😉
Y me quedo con una idea muy potente: estuviste a punto de no presentarte, otra vez, y esta vez sí lo hiciste. Ese paso cambia todo, porque ahora ya no es solo aprendizaje en casa, es aprendizaje compartido.
Cuando esas ideas “explosivas” bajen a tierra, aquí vamos a estar con ganas de verlas. ¿Tienes ya alguna línea que te esté tirando más, más hacia lo salado o hacia lo dulce?1
-
-
-
Level:
Sous Chef
Se ve muy apetecible.
-